La cooperación al desarrollo en un contexto post-pandemia
La pandemia de la Covid-19 refleja la creciente importancia de la cooperación al desarrollo para la recuperación. Además, ha llevado a una situación sin precedentes que ha obligado a actualizar los instrumentos de política exterior de los estados, y recalibrar los instrumentos de actuación, no solo a nivel europeo sino también a nivel global.
Por José Antonio Negrín
25 de junio de 2021

La cooperación al desarrollo en un contexto post pandemia:

Respuesta a la Covid-19 y nuevos escenarios de cooperación

Cultura Países Bajos

Fuente: PMO Barbados

La cooperación al desarrollo se define como el conjunto de actuaciones que contribuyen al desarrollo humano y sostenible, la disminución de la pobreza y el pleno ejercicio de los derechos. En este aspecto, las actuaciones de cooperación pueden ser llevadas a cabo por organismos de naturaleza pública y privada gracias al uso de determinados instrumentos. 

Dentro del marco europeo, la cooperación al desarrollo se considera como el tercer eje de mayor importancia dentro de la acción exterior de la Unión Europea (UE). Esto ha llevado a esta institución a ser uno de los principales bloques donantes de Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) del mundo. Su participación resulta fundamental para erradicar la pobreza y reducir las inequidades a nivel mundial y, estratégicamente, para mejorar la proyección internacional de la UE. 

En el caso de España, la cooperación al desarrollo comenzó a perfilarse durante los años sesenta. Sin embargo, no fue hasta 1991 cuando España se incorpora al Comité de Ayuda al Desarrollo (CAD) de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) del que forman parte la mayoría de los donantes “tradicionales”. Por el contrario, en los últimos años el desarrollo económico ha incrementado el número y la importancia de los países proveedores de ayuda a países en vías de desarrollo. En muchos casos, estos son procedentes de economías emergentes que no forman parte del Comité de Ayuda al Desarrollo como viene siendo el caso de China. 

Agenda 2030 y los ODS en la cooperación al desarrollo

Por otra parte, en el año 2015 se aprobó la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas. Esta agenda ha visto reforzado su cumplimiento en el contexto de la crisis sanitaria vivida en 2020 y 2021. Además, ha marcado un antes y un después al modificar la orientación al desarrollo por su carácter global y su amplio alcance. 

Finalmente, dentro del marco de la Agenda 2030 y en aras de cumplir los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), será esencial definir los objetivos de sostenibilidad económica, social y ambiental por parte de los países. Estos aspiran a mejorar la actuación del Estado para corregir los fallos del mercado pero, a su vez, garantizando la mayor equidad social posible. Con ello facilitarían el asignar recursos a la cooperación internacional que permitan garantizar el objetivo del 0,7% de la Renta Nacional Bruta como AOD. 

En este sentido, evaluar la respuesta de los países de la OCDE a la pandemia de la Covid -19 en clave de cooperación al desarrollo es esencial para definir los nuevos mecanismos que se han puesto en marcha con el fin de conseguir los objetivos de desarrollo sostenible (ODS) y generar mayores recursos que puedan ir destinados a la AOD.

cultura países bajos

Objetivos de Desarrollo Sostenible. Fuente: Ricardo Pineda 

Evaluación de la respuesta internacional a la pandemia de la Covid – 19

Durante el año 2020 la expansión de la pandemia de la Covid-19 fue desarrollándose de diferente manera por los continentes. Comenzando por el asiático a principios del año, pasó por Europa y finalizó por América a finales del primer trimestre de 2020.

El gran problema que se observa tras el primer año de pandemia es que, a nivel mundial, no se consiguió ni controlar ni estabilizar la expansión del virus. A principios de 2021 se superó la cifra de los dos millones de fallecidos a causa de la Covid-19. Sin embargo, se espera que gracias al efecto de las vacunas las cifras de infectados se reduzcan a más de la mitad en el tercer trimestre del año en la UE. En este aspecto, el positivismo de este periodo pasa por la apuesta en el multilateralismo y en la cooperación internacional.

La sorpresa europea en la cooperación post pandemia

La respuesta de la Unión Europea frente la pandemia en el año 2020 ha sido una sorpresa inesperada, por su gran coordinación y solidaridad. Esto tendrá un efecto determinante para el desarrollo económico, sanitario y social en 2021 y en años posteriores. Existen varios aspectos claves que van a posibilitar el desarrollo de 2021. En primer lugar, la herramienta más poderosa que utiliza la UE para la mitigación de la pandemia es el Fondo de Recuperación de la UE (también conocido como Next Generation EU). Se trata de un fondo compuesto por 750.000 millones de euros y financiado con recursos presupuestarios y apalancado con la emisión de deuda pública. El objetivo del fondo es salir de la pandemia y transformar las economías, creando oportunidades y nuevos empleos, buscando una nueva Europa más verde, digital y resiliente.

Además del Fondo de Recuperación de la UE, esta ha duplicado el marco financiero plurianual 2021 – 2027. Este pasa a ser aproximadamente del 1,8% del PIB de los Estados Miembros, algo impensable en un contexto pre pandemia. Finalmente, las decisiones en torno a la compra y distribución del material sanitario y la aplicación de la vacuna se aplican de forma coordinada entre los 27 Estados Miembros. La Comisión Europea en un principio no tenía competencias para ello, pero los países se las han dado y así seguirá siendo a lo largo de 2021.

Responsabilidad de Europa en la esfera internacional

En abril de 2020, el Alto Represente y la Comisión Europea dotaron una cantidad de 30.000 millones de euros para hacer frente a la Covid-19. Gracias a esto, la UE ha incrementado su protagonismo en instituciones globales como la Organización Mundial de la Salud (OMS).  Como consecuencia, la UE juega el papel en el año 2021 de un actor indispensable a nivel mundial en la lucha contra la pandemia. Este rol es importante por su estatus como primera potencia a nivel sanitario y en Ayuda Oficial al Desarrollo, así como en Ayuda Humanitaria. Por último, hay puestas grandes expectativas en la cumbre mundial de Roma del G20 con el fin de llevar a cabo la puesta en marcha de un acuerdo global sobre salud y sobre pandemias venideras (Aldeoca, 2021).

En relación con el caso español, destaca la articulación del país en la coordinación de medidas y las políticas para combatir la pandemia en consonancia a lo realizado por Europa. En España se elaboró y articuló la “Estrategia de Respuesta Conjunta de la Cooperación Española a la Crisis de la Covid-19: Afrontar la crisis para una recuperación transformadora”. Una estrategia que, finalmente, pretende impulsar la respuesta multilateral coordinada a la crisis, manteniendo la centralidad de la Agenda 2030 como visión de largo plazo.

Escenarios futuros de cooperación al desarrollo

La pandemia del coronavirus ha llevado a una situación sin precedentes que ha obligado a actualizar los instrumentos de política exterior y recalibrar los instrumentos de actuación, no solo a nivel europeo sino también a nivel global. Dentro del contexto europeo, es perceptible que la Unión Europea aspira a convertirse en el tercer actor global. Como tal, deberá defender sus intereses socioeconómicos de manera individual, sin ningún tipo influencia por parte de las otras dos potencias, Estados Unidos y China. Josep Borrell, el Alto Representante de la Política Exterior y de Seguridad, ha denominado esta estrategia como «Doctrina Sinatra».  Esta ruptura de la independencia global de la Unión Europea y el refuerzo de la gobernanza ya era perceptible en una situación pre pandemia. Sin embargo, actualmente se denota como un aspecto clave (Steinberg, F., 2020).

Es importante reforzar el ámbito de la cooperación internacional y mejorar la gobernanza de instituciones como la OMC, la OMS y establecer un pacto en términos de fiscalidad internacional. Esto resulta imprescindible puesto que la mayoría de las políticas de cooperación internacional y de recuperación deberían ir dirigidas al impulso en la consecución de los ODS. En este aspecto, los planes de recuperación presentados por las economías más perjudicadas por la pandemia muestran estrategias claras hacía la digitalización, la resiliencia y la transformación de las economías para conseguir la recuperación sostenible en la senda del cumplimiento de los 17 objetivos alcanzados la Agenda 2030.

La contribución de la cooperación al desarrollo en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible

La situación internacional de la pandemia permite identificar una serie de lecciones que resulta vital aprender. No hay duda de que la OMS ha jugado un papel relevante en el ámbito normativo y como coordinadora de políticas para mitigar la pandemia. Sin embargo, se ha visto fuertemente limitada por la soberanía de los Estados Miembros (Skegg, D, et al., 2021). A pesar de esta limitación, sorprende la increíble velocidad a la que se han desarrollado vacunas efectivas y se ha puesto en marcha la vacunación de la población. Pero, a pesar de ello, la emergencia de las diferentes variantes del virus sigue presente y es necesaria una mayor coordinación sanitaria entre los países para poder doblegar la pandemia (Hassam, et al., 2021).

Una de las soluciones que se han puesto en marcha ha sido la creación de mecanismos de aceleración a la vacunación como COVAX. Este plan es una expresión clara de la colaboración global  para acelerar el desarrollo, la producción de pruebas, tratamientos y vacunas contra la Covid – 19. El objetivo final es garantizar cuanto antes el acceso justo y equitativo en todos los países del mundo a estas herramientas. En este sentido, la cooperación internacional y la AOD jugarán un papel fundamental para proveer de vacunas a aquellos países que tienen una menor influencia económica a nivel global y una estructura política más débil como es el caso de algunos países de América Latina y África. 

cultura países bajos

Recepción Vacunas COVAX en Barbados. Fuente: PMO Barbados

El rol europeo en la recuperación española

Dentro de los escenarios futuros que se pueden observar en el ámbito post pandemia, España es uno de los países más afectados por el virus. No obstante, en el ámbito de la coordinación de políticas de mitigación de la pandemia, es un país que ha participado activamente en la reducción de los efectos que ha causado esta. Gracias al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia presentado por España a la Comisión Europea el pasado mes de abril de 2021, se optarán a 150.000 millones de euros del fondo de recuperación Next Generation EU.

El plan Next Generation EU busca mejorar la transformación estructural y llevar a cabo un modelo sostenible y resiliente. Sus objetivos, perfectamente definidos en términos sociales y económicos, aspiran a  dar un impulso a la productividad y la oferta en la economía. Esto sería posible a través de medidas orientadas a las políticas de I+D y al refuerzo de la cohesión social para reducir las desigualdades. Son necesarias, además, políticas que fomenten los sistemas de educación, así como el sistema de salud y el acceso al mercado de trabajo.

Política de España en la cooperación al desarrollo

Por lo tanto, en un escenario post pandemia y con un aumento de la dotación de la Ayuda Oficial al Desarrollo en un 5% desde el año 2018 se ha podido observar, gracias a la herramienta EscaneaODS, hacia que ODS orienta la cooperación española dirige la AOD. Estos son:

– Fin de la Pobreza: ODS 1 (7,29% del total)

–  Educación de Calidad: ODS 4 (7,05% del total)

–  Igualdad de Género: ODS 5 (6,10% del total)

– Trabajo Decente y Crecimiento Económico: ODS 8 (6,57% del total)

– Reducción de Desigualdades: ODS 10 (12% del total)

– Acción por el Clima: ODS 13 (7,9% del total)

– Paz, Justicia e Instituciones Sólidas: ODS 16 (9,20% del total)

– Alianzas para el logro de Objetivos: ODS 17 (20,23% del total)

Por último, en el ámbito multilateral, la política de cooperación española seguirá trabajando con las Naciones Unidas para tener una visión del conjunto del sistema multilateral, para reforzar la gobernanza global, promover la coherencia y los compromisos internacionales, y conseguir una coordinación reforzada con las Instituciones Financieras Multilaterales en un escenario post pandemia.

Conclusiones

Los tiempos generados por la pandemia de la Covid – 19 han contribuido a una mejora del compromiso por parte de los países más desarrollados en términos de cooperación y al planteamiento de nuevas estrategias de ayuda de cara a los nuevos escenarios post pandemia.

De esta forma, el escenario futuro de la cooperación internacional está estrechamente ligado a la recuperación económica, sanitaria y social. Además de esto, resultará vital el cumplimiento de la Agenda 2030 por parte de todos los países. Esto requerirá de nuevos acuerdos a nivel global que prevean incidencias como la causada por la Covid-19 y mejoren la gobernanza de instituciones globales como la OMS y la OMC. Asimismo, la UE se postula como un agente primordial como donante de ayuda gracias a las nuevas políticas relacionadas con la Acción Exterior.

Finalmente, España tratará de mejorar su dotación presupuestaria a la AOD, acercándose progresivamente a porcentajes cercanos al 0,7% de la RNB recomendado. Para ello, será esencial establecer un nuevo Plan Director por parte de la Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo (AECID). Este ha de coordinar y articular las nuevas estrategias en materia de cooperación y permitir crecer hacia un nuevo modelo más sostenible, digitalizado, resiliente. El objetivo debe ser reducir las desigualdades sociales no solamente en España, sino en todos los países a los que se presta ayuda.