“Tell China’s story well” Estrategias de comunicación chinas durante las revueltas en Hong Kong
China afronta varios frentes en su lucha por consolidar su unidad territorial. En el caso particular de las revueltas de Hong Kong en 2019 y 2020, el Partido Popular Chino ha tratado de mantener el control sobre el flujo informativo y la opinión pública tanto a nivel nacional como internacional, mediante la implantación de una serie de estrategias en medios de comunicación y en redes sociales.
Por Patricia Villar
22 de junio de 2021

“Tell China’s story well”

Estrategias de comunicación chinas durante las revueltas en Hong Kong

acuerdo de escazú

Manifestaciones Movimiento Democrático el 24 de agosto de 2020. Fuente: Tauno Tõhk | Licencia Creative Commons

La política de comunicación, o estrategia de comunicación, tiene un papel esencial en un momento de crisis política. El gobierno no solo debe resolver un problema de manera eficiente, sino que debe mantener una imagen positiva de su actuación. En la actualidad, China afronta varios frentes en la lucha por consolidar su unidad territorial, véase: Taiwán, el Tíbet, Xinjiang o Hong Kong. Su actuación en estos escenarios se encuentra bajo la constante mirada de la comunidad internacional, particularmente por las potencias occidentales. En este contexto, una política de comunicación sólida es totalmente necesaria. En el caso particular de las revueltas de Hong Kong en 2019 y 2020, el Partido Popular Chino ha tratado de mantener el control sobre el flujo informativo y la opinión pública, tanto a nivel nacional como internacional, mediante la implantación de una serie de estrategias en medios de comunicación y en redes sociales

La propaganda en China

Antes de adentrarnos en la comunicación y la influencia de la República Popular China en los medios, hay que aproximarse al concepto de propaganda desde su óptica. La propaganda en China no comparte el carácter negativo que se le otorga en occidente. Al contrario, esta se trata de una herramienta proactiva y connotada positivamente. Es empleada para la educación de la población y para dar forma a las opiniones, con el objetivo de conseguir una sociedad armoniosa. Esta alcanza todas las facetas de la sociedad, como la educación, el ejército y, particularmente, los medios de comunicación. 

Estrategia y control mediático

China posee un aparato censor y de control informativo que alcanza a todos los medios de información, webs o redes sociales. La influencia del Partido sobre los principales medios de comunicación de China es patente. Entre ellos destaca por su gran alcance People’s Daily, la agencia de noticias Xinhua, China Daily o Global Times, a través de los cuales transmiten su línea política. Más allá de los medios tradicionales, Pekín ha desplegado su aparato informativo en las redes sociales para transmitir su discurso y mantener una imagen positiva de la actuación de China. En este sentido, cabe destacar que, debido a las particularidades que regulan el espacio de Internet en China continental, la difusión de información o ideas que difieran de las del Partido se convierte en un reto. 

Susanne Chan, señala algunas leyes que afectan a la difusión y producción de información tanto en medios convencionales como online. Destaca la Ley de Contraespionaje de noviembre de 2014; la reforma de la Ley de Seguridad Nacional de julio de 2015; la Ley Antiterrorista de diciembre de 2015; y la Ley de Ciberseguridad de junio de 2016, de la cual cabe destacar las regulaciones sobre la Gestión de Foros y Comunidades de Internet y la Gestión de Posts y Comentarios en Internet. Estas regulaciones determinan a los proveedores de servicios de chat en Internet como WeChat o Aliplay a que refuercen sus funciones regulatorias.

La legislación en comunicación asegura la persistencia del partido-Estado

Esta legislación presenta dimensiones preocupantes. En primer lugar, se encargan de fortalecer la orientación de las noticias. Estas incurren constantemente en la propaganda del partido y en materia de seguridad nacional. El concepto de Seguridad Nacional en China está definido vagamente, de manera que incluye economía, expresión cultural y religión. En segundo lugar, se establece que todos los sistemas de información, así como las infraestructuras clave de la red sean seguros y controlables. En tercer lugar, se requiere a las empresas tecnológicas que en caso de que las autoridades lo soliciten, deben brindar información técnica y descifrado para la investigación de casos de terrorismo. 

Las sanciones que se conciben van hasta cinco años de cárcel por promover terrorismo o por la difusión de rumores que amenacen la seguridad pública. El problema con estas normativas, y donde coinciden los investigadores, es que se confunde la protección del PCCh con la seguridad de la nación. En otras palabras, esta legislación respalda la construcción del estado-partido, donde un ataque al PCCh implica atentar contra la seguridad nacional. 

Presencia mediática del gobierno chino en RR.SS occidentales

A pesar de que Facebook, Twitter y YouTube están bloqueados en China, los medios de comunicación del partido chino han fomentado su presencia activa en estas plataformas. En los últimos años, embajadores y creadores de opinión chinos de todo el mundo han empezado a ser activos en cuentas de Twitter. Así se ha alimentado de contenido propagandístico del gobierno chino los canales occidentales y los debates globales. 

Los medios de comunicación chinos como Xinhua, China Daily, People’ Daily o el Global Times, llevan siendo activos en redes sociales occidentales desde 2009. Pero en los últimos años, especialmente en 2019 tras las revueltas en Hong Kong y la crisis de la COVID-19, su presencia y actividad se ha multiplicado. Hoy la mayoría de los medios chinos alcanzan a las audiencias extranjeras de todo el mundo (disponibles en varios idiomas), así como a la población china en la diáspora. Estos medios generalistas y de alcance internacional, también conocidos como “medios del Estado”, están bajo el control del partido, de una forma u otra.  

 

revueltas Hong Kong

Elaboración propia a partir de datos de Twitter, Facebook y YouTube

Tell China’s story well

El contenido generado en los medios de comunicación del estado durante las revueltas en Hong Kong está enmarcado en una estrategia mediática mayor, también conocida como “Tell China’s story well”. Estas fueron las palabras de Xi Jinping, presidente de la República Popular China, durante su discurso en el XIX Congreso Nacional del Partido Comunista Chino (PCCh) en octubre de 2017. La estrategia consiste en la inversión china en medios de comunicación, tradicionales y digitales. Se enfoca en el exterior, y podemos definir varias líneas de acción. En particular, destaca la presencia en RR.SS occidentales y la inversión en op-eds de medios de comunicación extranjeros. ¿El objetivo? Si antes de 2019 podíamos decir que China llevaba a cabo una operativa “defensiva”, ahora ha pasado a la acción. Esta inversión y creación de contenido busca contrarrestar la información sobre China de los medios occidentales y potenciar su propia narrativa

El contenido posteado por los medios del estado en los canales occidentales va desde polémicos ataques a gobiernos extranjeros hasta contenido de marca. Asimismo, una parte consiste en noticias que también se encuentran en medios occidentales. También destacan las historias “positivas” y de interés humano sobre China. En particular, esta medida, no carente de sesgo nacionalista, se aplica a temas sensibles como el Tibet o Xinjiang. Se genera contenido amable y positivo: si realizamos una búsqueda, por ejemplo, de “Xinjiang”, encontraremos este hashtag relacionado con paisajes, animales y noticias sobre desarrollo. 

 

revueltas en Hong Kong

Resultado de búsqueda en la cuenta de Facebook de Xinhua News de “Xinjiang”. En estos post aparecen referencias a proyectos de innovación y desarrollo. 

En contraste a este contenido amigable, se genera mucho contenido de carácter político. Estos post destacan por promover el sistema político chino y la justificación de las medidas represivas del gobierno.  Desde 2019, en particular tras las protestas de Hong Kong y la crisis de la COVID-19, este contenido se ha incrementado.  

El Target de los medios-estado

¿Cuál es la audiencia que trata de alcanzar el PCCh? Hemos comentado el intento de llegar a la comunidad china en la diáspora, pero cabe señalar otros grupos importantes. Entre estos, políticos, gobiernos de oposición en otros Estados, otros medios de comunicación y creadores de opinión. También debemos señalar un foco sobre la población joven y las futuras élites, como estudiantes universitarios, y finalmente, a la población en general. 

Las redes sociales de Facebook y Twitter permiten promocionar contenido en sus plataformas, aunque está restringido a partidos políticos, aunque no incluía a los medios de comunicación estatales. Sin embargo, desde 2019, Twitter, después de destapar 1000 cuentas falsas procedentes de China, decidió prohibir el contenido promocionado proveniente de medios estatales. Por otro lado, Facebook continuó dando la posibilidad de patrocinar contenido. Entre los posts patrocinados destacan mensajes sobre la Policía de Hong Kong o los beneficios de los campos de concentración de Xinjiang.  

El Movimiento Democrático en las revueltas en Hong Kong

Las revueltas de Hong Kong de 2019 fueron el culmen de una serie de tensiones sociales y políticas, emprendidas por la propuesta de Ley de extradición, que desembocaron en la movilización de gran parte de la población civil hongkonesa. Eventualmente, lo que empezó siendo manifestaciones pacíficas, se prolongarían durante casi un año convirtiéndose en guerrillas urbanas, con choques casi diarios con la policía de Hong Kong.

Aunque las movilizaciones han ido en detrimento tras la aprobación de la Nueva Ley de Seguridad, el conflicto está lejos de ser solucionado. Las implicaciones políticas del conflicto van más allá de la política interna del país; ha alcanzado a la política exterior de China, y ha sido empleado como palanca de presión por parte de Estados Unidos y Reino Unido. En este contexto, China ha llevado a cabo una campaña activa contenido en sus medios, combinando las narrativas propagandísticas de fuerte carácter político con otras medidas no legítimas.

Campaña de desinformación

En el periodo que duraron las protestas, se detectó una campaña de desinformación por Twitter y Facebook en sus plataformas. Las cuentas se centraban en particular en desacreditar a los manifestantes de Hong Kong. Twitter ha revelado los detalles de 1000 cuentas y ha eliminado al menos 200.000 más que empleaban spam. Los métodos empleados por la red social para descubrir posibles bots consiste en la identificación de la franja horaria donde publicaban. En este caso, coincidía con el horario laboral de Pekín, aunque las cuentas decían que eran de distintas partes de todo el mundo. El comunicado oficial de Facebook afirmó que “coincidía con el descanso para la comida de las instituciones oficiales chinas que previamente habían sido identificadas por agencias estadounidenses en tramas anteriores de hackers”.  

Imágenes de violencia de las revueltas en Hong Kong

Al comienzo de las protestas, los medios de comunicación chinos mantuvieron el silencio. No hubo cobertura mediática y se emplearon las herramientas de censura de páginas web y redes sociales para evitar la difusión de las manifestaciones. En las redes sociales WeChat y Weiboo el contenido asociado a hashtags como “Hong Kong”, “Hong Kong Goverment”, “Victoria Park” y “Causeway Bay” (lugar donde se dieron las protestas) fue censurado. No fue hasta la escalada de violencia en Hong Kong, cuando China empezó a difundir imágenes de las demostraciones, haciendo uso de una narrativa propia a través de los medios de comunicación del estado. 

El mensaje que primaba para aludir a los manifestantes era el de “vandalismo” o “antipatriota”. En los chats de Weiboo y WeChat, muchos netizens adoptaron el término de “juventud perdida” para referirse a los manifestantes. Estos mensajes fueron compartidos en las redes sociales occidentales de estos medios. Varios medios del estado publicaron contenido engañoso sobre las protestas, como presentar a manifestantes en contra del gobierno como manifestantes pro-Pekín. También, la agencia de noticias Xinhua compartió desde su cuenta en Facebook contenido que deshumanizaba a los activistas, comparándolos con cucarachas. 

 

La difusión de imágenes violentas de las manifestaciones ha sido empleada asiduamente en la narrativa del Partido y transmitidas a través de sus canales. De esta manera, se señala al Movimiento como un peligro social, que busca la separación de Hong Kong, apelando a la necesidad de protegerse y proteger la seguridad nacional.  

Intervención extranjera

Otro de los mensajes de gran calado, y difundido por los medios del estado, es la afirmación de que hubo intervención política extranjera en las manifestaciones. Esta narrativa se corresponde con los mensajes de la administración oficial del estado y sus diferentes delegaciones (Comunicado Oficial del Ministerio de Exteriores chino: Hong Kong and Macao Affairs Office of the State Council; o el comunicado Embajada de la República Popular China en España, 2019). 

En las redes sociales, el descontento y aversión por las protestas se ha traducido en diversos hashtags como “The Central Authority Will Not Be Challenged, “protect Hong Kong”, “Hong Kong police”. Estos mensajes se han difundido tanto en las redes sociales propiamente chinas, como en las cuentas oficiales en las redes occidentales. 

revueltas en hong kong

Ilustración del post de Facebook del People’s Daily. “Avivando las llamas. #Hong Kong (China Daily)”. La ilustración compartida hace alusión a la intervención por parte de Estados Unidos en las manifestaciones de Hong Kong.

Si bien es cierto que no se ha podido demostrar la veracidad de la intervención de gobiernos como el de Estados Unidos, u otras potencias, en las protestas, el apoyo internacional por parte de las instituciones ha sido vital para la supervivencia del movimiento. 

¿Qué hacer?

El tratamiento mediático de las revueltas en Hong Kong ha supuesto un cambio en el modelo de comunicación mediática de China. Este cambio está vinculado a la política pública de Xi Jinping y su proyección hacia el exterior  bajo el concepto de wolf warrior diplomacy

En cuanto a la lucha por la opinión pública sobre las protestas, ha sido tanto interna (Hong Kong, China continental y otras provincias en regímenes especiales como Taiwán) como externa. La cuestión de la soberanía es un tema muy delicado en China; en términos generales, la opinión pública en China continental está alineada con la posición del gobierno central respecto a los incidentes en Hong Kong. La administración Xi está ansiosa por mantener la estabilidad política y la capacidad del PCCh para gobernar China. Ambos se presentan como necesidades para lograr sus objetivos, como la soberanía sobre el territorio.

Sin duda es llamativa la asimetría en torno a la información en general y de las protestas en particular. Mientras que los medios chinos pueden difundir sus mensajes en canales internacionales, los medios occidentales no pueden acceder con libertad a China.

En definitiva, para garantizar que este acceso no se utilice sistemáticamente para la difusión de noticias falsas, se requiere un mayor grado de transparencia en los canales de comunicación, junto con una acción desde las empresas tras las RR.SS para asegurar mecanismos que dificulten la difusión de contenido engañoso o propagandístico.