Claves de la XXVII Cumbre Iberoamericana en Andorra
La XXVII Cumbre Iberoamericana que tuvo lugar el 21 de abril de 2021 en Andorra abordó, por un lado, el desarrollo sostenible y los ODS, y por el otro, el enorme reto generado por el coronavirus.
Por Adela Toscano y Belén Juliá
6 de junio de 2021

Las claves de la XXVII Cumbre Iberoamericana en Andorra

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Jefes de Estado y de Gobierno en el retiro de la XXVII Cumbre Iberoamericana. Fuente: Cumbre Iberoamericana.

Introducción

El 21 de abril de 2021 tuvo lugar en Andorra la XXVII Cumbre Iberoamericana. Este encuentro de alto nivel reunió, una vez más, a los principales dirigentes de 22 países de la región iberoamericana. La cita entre Jefes de Estado y de Gobierno fue el corolario de diversos encuentros ministeriales, empresariales y civiles sucedidos a lo largo de 2019 y 2020. Este ciclo de eventos estuvo guiado por el lema «Innovación para el desarrollo sostenible. Objetivo 2030. Iberoamérica frente al reto del coronavirus». Por lo tanto, la reconstrucción cooperativa de una economía más digital y sostenible ocupó el espacio central de las conversaciones. Junto a ella, se situó la necesidad de una cooperación política que garantizara el acceso transparente y equitativo a las vacunas contra el coronavirus.

En efecto, en esta ocasión, la cita estuvo marcada por la excepcionalidad de la pandemia. Así, esta Cumbre se celebraba con un año de retraso, y en formato semipresencial. Lo singular de las circunstancias no restaba, e incluso añadía, importancia al papel que la Cumbre juega en las relaciones regionales. De hecho, esta Cumbre cumplía 30 años de encuentros entre los países iberoamericanos. Unos acercamientos consolidados en cerca de 30 Cumbres celebradas primero anualmente y luego de manera bianual. Su razón de ser radicó, desde su primera celebración, en el fortalecimiento político de los íntimos vínculos culturales, históricos y económicos entre los países iberoamericanos. De esta manera, las Cumbres celebradas a lo largo del tiempo y del mundo han servido de palanca para la cooperación multidimensional entre los miembros de la región.

 Ilustración 1. Cronología de las Cumbres Iberoamericanas

Fuente: Elaboración propia a partir de SEGIB

¿Qué papel juega la Cumbre Iberoamericana en la geopolítica regional? 

La presencia en la región iberoamericana de dos países de la Unión Europea implica que las Cumbres son también esenciales para las relaciones birregionales. La Cumbre otorga a España y Portugal la oportunidad y necesidad de jugar el papel de nexo de unión entre la UE y América Latina. Semejantes vínculos viven momentos sensibles por las polémicas en torno a Venezuela y las Islas Malvinas en el contexto post-Brexit. Es más, las reticencias a asistir del presidente mexicano, Antonio Manuel López Obrador, y, especialmente, de su homólogo brasileño y paraguayo, Jair Bolsonaro y Mario Abdo Benítez, respectivamente, estuvieron marcadas por su rechazo a la presencia del venezolano Nicolás Maduro.

Sobre esta debilidad se cierne la sombra de una China cada vez más capaz de estar presente en América Latina. Por un lado, el contexto del COVID-19 ha permitido al dragón desplegar su diplomacia económica y sanitaria en la región de una manera aún más genuina (Telias y Urdinez, 2020). Por otro, el retraso en acuerdos clave como el UE-Mercosur amenaza con deconstruir la retórica europea de una «alianza estratégica birregional». La Cumbre puede acelerar o frenar este proceso. El resultado de los compromisos será determinante para dibujar el papel que jugará la UE en la geopolítica de la región.

¿Y en la gobernanza nacional?

La crisis del multilateralismo y el coronavirus rodeaban a esta Cumbre con un aire aún más cargado de expectación. La presencia de China en la región contribuye a la tormenta de populismo y debilidad de las instituciones democráticas que asola a algunos países latinoamericanos. Por ello, además de entender el papel del encuentro en las relaciones internacionales, es necesario vislumbrar el rol que puede jugar en la gobernanza nacional. El coronavirus ha puesto de relieve el fortalecimiento del papel del Estado, tanto desde el punto de vista económico como sanitario o de seguridad. La capacidad de los gobiernos para implementar políticas públicas se vuelve decisiva a la hora de contrarrestar los efectos de la pandemia. Únicamente un Estado fuerte y sólido podrá hacer frente al enorme reto que ha supuesto el coronavirus para los estados iberoamericanos.

A este respecto, la Cumbre de Andorra ha apostado por el multilateralismo como la herramienta clave a la hora de encontrar soluciones y debatir experiencias comunes. Sin embargo, se ha indicado que la responsabilidad y la acción de los gobiernos debe ir siempre acompañada de la participación de otros actores fundamentales: «Para lograr soluciones efectivas, se requiere del compromiso y la colaboración de la ciudadanía y de todos los actores estratégicos para que el desarrollo económico y social garantice la salud» (SEGIB, 2021). 

Resultados esperanzadores: 4 iniciativas y 16 Comunicados especiales

Conscientes de la función de la XXVII Cumbre Iberoamericana, es conveniente comprender ahora qué resultados tangibles salieron de ella. El principal documento que culmina el ciclo de encuentros es la Declaración de la XXVII Cumbre Iberoamericana. De él emanan los espacios de cooperación social, económica y política que se han construido. En el marco de la Cumbre se aprueban cuatro nuevas iniciativas de cooperación iberoamericana en torno a: Chagas Congénito, Violencia de Género, Lenguas Indígenas y Ciudadanía Global para el Desarrollo Sostenible. Además, se presentan 16 Comunicados Especiales que abarcan cuestiones de índole diversa. El Gráfico expuesto a continuación permite jugar con las categorías y diversidad de los Comunicados presentados.

Gráfico 1 Relación de Comunicados Especiales – XXVII Cumbre

Fuente: Elaboración propia a partir de SEGIB

Hacia una distribución equitativa de las vacunas

Uno de los principales temas abordados en la Cumbre ha sido el tratamiento de la pandemia del coronavirus y el acceso a las vacunas. Con el actual sistema de distribución, la Organización Mundial de la Salud (OMS) alerta de que el virus podría seguir mutando y hacer inefectivas las vacunas ante nuevas cepas. Es por ello por lo que los veintidós mandatarios iberoamericanos han abogado por una distribución «urgente y equitativa de vacunas seguras y eficaces, en el marco de la alianza COVAX». La iniciativa COVAX, auspiciada por las Naciones Unidas, espera suministrar al menos 2.000 millones de dosis durante el año 2021.

En un comunicado especial sobre la garantía del derecho a la salud, los jefes de estado y de gobierno han subrayado la necesidad de evitar «el acaparamiento [de las dosis] por los países de mayor influencia económica». Se trata, por lo tanto, de impedir que los intereses financieros prevalezcan sobre la salud pública global. Si las vacunas son las únicas herramientas capaces de proporcionar inmunidad de grupo, garantizar un acceso transparente, equitativo y universal se convierte en una prioridad de la política exterior de los estados.

El tema de la crisis sanitaria y sus consecuencias humanas y económicas ha sido la columna vertebral de toda la Cumbre. De hecho, la apelación a la cooperación internacional en relación con las vacunas convirtió a la conferencia en un foro de concertación política. A este respecto, el presidente del gobierno de España, Pedro Sánchez, ha anunciado que destinará 7,5 millones de dosis contra la Covid-19 a América Latina y el Caribe. El envío de vacunas se efectuará a través del mecanismo multilateral COVAX y en colaboración con la Organización Panamericana de la Salud (OPS). 

Una recuperación económica sostenible

En relación con el área de deuda y financiamiento, Costa Rica, Bolivia, Argentina y España impulsaron tres comunicados especiales. El primero de ellos alude a la recuperación económica post-COVID-19, basada en la sostenibilidad, inclusión y coordinación entre estados. Para lograr este objetivo, se lanzó el «Repositorio de Derechos del COVID-19», una plataforma de difusión de datos, conocimientos y acceso equitativo a productos de salud. También se ha creado un fondo de apoyo para aliviar las economías de los países en desarrollo. Para su financiación, cuenta con el 0,7 % del Producto Interno Bruto (PIB) de las economías de alto ingreso —aquellas que representan el 80% del PIB mundial—. 

En segundo lugar, los miembros de la Cumbre han adoptado un comunicado para facilitar el acceso de las economías iberoamericanas a nuevas fuentes de financiación internacional. Para hacer frente a la crisis multifacética derivada de la pandemia, se ha manifestado la necesidad de fortalecer los mecanismos de carácter multilateral en relación con el acceso a las vacunas. Asimismo, el comunicado aboga por la creación de un nuevo instrumento financiero, destinado a aquellos países que necesitan acceder a líneas de financiación en respuesta a la pandemia. 

Un tercer comunicado de relevancia decisiva está vinculado al alivio de la deuda externa de estos países. Se trata de valorar iniciativas que reduzcan o eliminen las situaciones de insostenibilidad derivadas del pago de la deuda. Más concretamente, se plantea crear un espacio de diálogo para el restablecimiento de la sostenibilidad en las relaciones económicas entre estados y organismos multilaterales. La revisión de las sobretasas del Fondo Monetario Mundial (FMI) sería una de las propuestas para evitar los efectos regresivos y procíclicos que afectan a los países que requieren apoyo financiero del organismo.

Grandes compromisos sociales cohesionados por la Agenda 2030 

Los principios de la Agenda 2030 vertebran los compromisos políticos y económicos alcanzados en la Cumbre. Sin embargo, esta hoja de ruta para la acción global se desglosa de una manera evidente en los acuerdos más sociales. Así, los compromisos de corte social constituyen el núcleo duro de los resultados de la Cumbre. La razón es que se mueven en un espacio más «amable» para la cooperación, dónde existen menos resistencias y cuestiones sensibles. Así, la gran mayoría de los comunicados especiales se han concentrado en cuestiones relacionadas con el medioambiente, la ciencia, la cultura o la seguridad ciudadana. No en vano, uno de los ejes centrales de la Cumbre era la coordinación de los Estados iberoamericanos en materia de Objetivos de Desarrollo Sostenible. 

En materia de medioambiente y cambio climático, además de un comunicado propio, se han producido compromisos sobre desertificación, agua para la vida o armonía con la naturaleza. Paralelamente tienen lugar diversos comunicados en materia de energía sostenible, ciencia, tecnología e innovación. Además, se ha puesto el foco en la necesidad de una cooperación transfronteriza que combata el crimen organizado y el tráfico ilegal de drogas y personas. Finalmente, tanto la Declaración final como las iniciativas y comunicados especiales, aluden de una manera especial a la desigualdad. Esta epidemia, agravada con la crisis del COVID-19, recorre la región y ataca de un manera diferenciada a las mujeres y niñas. 

Desafíos para la próxima Cumbre Iberoamericana

La diplomacia de las cumbres es una herramienta fundamental en el actual orden internacional. Además de ser un espacio único para negociar asuntos bilaterales, se trata de un instrumento clave para la inserción de los países de Latinoamérica y el Caribe en el mundo. No obstante, la existencia de dificultades en el marco de las Cumbre Iberoamericanas no es una novedad (Gil, 2021). Entre los grandes desafíos de esta conferencia internacional, cabría destacar la importancia del seguimiento o continuidad de las resoluciones acordadas. Cada país deberá emprender y analizar de manera individual los programas convenidos, con el objetivo de alcanzar su cumplimiento. 

En cualquier caso, la difusión de estos espacios privilegiados de diálogo y concertación política se vuelve más relevante en el contexto de la crisis multidimensional derivada de la pandemia. De ahí que los jefes de estado y de gobierno de los países participantes hayan decidido que la próxima Cumbre Iberoamericana tenga lugar en República Dominicana en el año 2022.